domingo, 25 de noviembre de 2012

'Entourage': el juego de Hollywood


'El séquito' es el paradigma de serie que esconde mucho más de lo que unas frívolas capas superficiales sugieren. Básicamente cuenta las vivencias de Vincent Chase (Adrian Grenier), un actor neoyorquino, joven y exitoso que aún no se ha consagrado como una verdadera estrella de cine. Para no ver muy expuesta su estabilidad emocional en un negocio siempre cruel, se lleva consigo a Los Ángeles a un pequeño séquito de amigos que le haga sentir como en casa.

Guapo y encantador. Estrella en ciernes.
Eric (Kevin Connolly), es el sentido común y la cautela en un tipo de vida que puede hacer perder la cabeza a cualquiera en un momento dado. Es el mejor amigo de Vince y su manager. Desde esta posición, va aprendiendo el proceso de cómo se hace una película. A través de Eric vamos entendiendo los difíciles equilibrios entre productores, cadenas, medios de comunicación, críticos, directores, estrellas, representantes, agencias, etc.

Johnny 'Drama' (Kevin Dillon) es el hermanastro de Vincent. Mayor que el resto de amigos y actor también intenta sobrevivir a la sombra del éxito de su hermano, fama que a veces utiliza para conseguir papeles o favores, pero también esa continua comparación le estigmatiza y perjudica. La lealtad a su hermano y al resto del grupo es total, aunque no le tomen siempre en serio y a veces sea una caricatura de sí mismo. Su forzada vanidad y su carácter inestable proporcionan algunos de los mejores momentos de 'Entourage'.
Johnny Drama promocionando 'Saqueo vikingo'
'Tortuga' o 'Turtle' en el original (Jerry Ferrara) es el inquieto emprendedor, aunque a priori es el miembro del séquito que menos oportunidades tiene por sí mismo de vivir en la jungla californiana. Personaliza más que ninguno un constante síndrome de Peter Pan y, aunque es perezoso, hedonista y poco reflexivo se mueve muy bien en las relaciones públicas y no ceja en su afán de crear un negocio que le haga ganar dinero y le de independencia económica respecto a Vince. Forma dupla con Drama que complementa a la pareja principal de Vince y Eric.
'Tortuga': moverse o morir.
El tema de la dependencia económica es importante porque cada miembro del séquito en un sistema autorregulado tiene su función concreta. Vincent Chase es el centro aglutinador de todo. De su éxito o fracaso dependen todos y su estado de ánimo (casi siempre optimista y alegre) es un termómetro del grupo.
Eric es el encargado de leer los guiones, el filtro de la estrella y el que marca la pausa en los continuos momentos de desenfreno. Drama, mientras espera que salga alguna oportunidad, más en la televisión que en la gran pantalla, hace de cocinero y es el gurú de la vida sana, con escaso éxito. Tortuga es el chófer del equipo. Esto parece algo baladí, pero en una ciudad como los Ángeles es primordial para una estrella de cine que no conduce tener alguien dispuesto a llevarle a reuniones, rodajes, presentaciones, etc.
Eric Murphy. La voz sensata
Dejo para el final lo mejor, el papel del representante de Vince, Ari Gold (Jeremy Piven). Triunfador sin escrúpulos, grosero, competitivo, hiperactivo, pasional, Ari no deja a nadie indiferente. Además es un cúmulo de paradojas. Ama a su familia, especialmente a su mujer (la guapa Perrey Reeves) pero su trabajo le envuelve de tal manera que le deja poco tiempo para ella y sus hijos. Es extremadamente ofensivo con compañeros y colegas de profesión, pero tiene un extraño código de lealtad que exige a los demás y valora para sí mismo. Sus momentos de tensión con su esposa, jefes, socios, empleados y sobretodo con su ayudante Lloyd (Rex Lee) y Eric son memorables. Su papel es tan notable que a veces torna el equilibrio de base y parece que la historia gira en torno a él. Un perfecto ejemplo de cómo interpretar a un personaje excesivo y pasado de rosca haciéndolo creíble y cercano.
El matrimonio Gold en plena terapia
'Entourage', creada por Doug Ellin, está basada en la vida de uno de los productores de la serie, Mark Wahlberg, durante sus años locos en la meca del cine. Todos los personajes, aunque ficcionados, tienen reflejo en alguna persona real, actual o pasada, relacionada con la industria cinematográfica. A través de ellas y sus relaciones se plasma una ácida crítica a un mundo salvaje y despiadado donde priman el poder y el dinero.
Los cameos son muy abundantes, con actores, productores, directores, deportistas, etc. Algunos haciendo de ellos mismos y otros de sus alter egos, a veces con tics exagerados, aunque siempre nos deje la sensación de que algunos comportamientos se quedan cortos respecto a la vida real.

Los Media, Sunset Boulevard, la mansión Playboy, los grandes estudios, Los Angeles Lakers, las fiestas, etc. todo ello como rutina de los chicos de 'Entourage'. Una vida que gira en torno a la camaradería. A sus montes y sus valles. Este séquito es un canto a la amistad. Quizá desde una óptica algo pueril y más viendo en el contexto agresivo donde se ubica, pero con un mensaje optimista y conciliador con la vida.

Una fotografía más notable de lo que parece, una banda sonora espléndida (aunque quizá abuse del hip hop), todo ello en unos capítulos de 20 minutos que se ven solos, de tal modo que cuando queremos darnos cuenta ya hemos echado nuestra solicitud como nuevos miembros del séquito de Vincent Chase, el chico de la sonrisa mágica que hace que los sueños se conviertan en realidad. Los suyos y los nuestros, aunque sólo sea en la ficción.
Los hermanos Chase cantando
Hay que ver 'Entourage'. Divertida y entrañable.