miércoles, 26 de septiembre de 2012

Emmys 2012: comedia


Si en drama los premios son subjetivos en cuestión de comedia lo son más todavía, porque no hay nada más personal que el sentido del humor. En esta categoría parece que 'Modern Family' va a estar unos cuantos años en lo más alto, como justo antes lo estuvo '30 Rock', o incluso años atrás mi querida y entrañable 'Frasier'.
La serie de Stephen Levitan y Christopher Lloyd repite por tercer año consecutivo, demostrando que ha conseguido la receta de cómo hacer una serie blanca con detalles sutiles políticamente incorrectos.

NOMINADOS:

Mejor serie cómica
  • The Big Bang Theory (CBS)
  • Curb your Enthusiasm (HBO)
  • Modern Family (ABC) GANADORA
  • Girls (HBO)
  • 30 Rock (NBC)
  • Veep (HBO)

Casi a nominación por personaje ¿demasiado?
Los fans de ‘Modern Family’ destacan siempre como rasgo fundamental a que no siempre destaca el mismo personaje. Ni siquiera la misma familia. Se supone que esto dificulta que ciertos personajes se quemen o que se rompa la simetría de una supuesta serie coral.

Los encontronazos verbales entre la estupenda Sofía Vergara y Ed O’Neill arrancan siempre una sonrisa, aunque se sustenten en tópicos relacionados con los la dualidad conservador-moderna, norteamericano-extranjera, hombre maduro-mujer joven (y explosiva).Así, visto resumido, parece que no debería existir la química necesaria para que funcione. Pero vaya si funciona.

Siguiendo con los clichés, la pareja gay se pierde en comportamientos estereotipados y manidos, pero vuelve a funcionar. Quizá por guiones frescos e inteligentes, quizá por la capacidad de empatizar que producen los dos personajes.

No menos recurrente es el del simpático perdedor, personificado en Ty Burrell. Un padre de familia al uso que ve como su decidida y algo histriónica mujer, su hijo y sus dos hijas son demasiado para él y termina claudicando o ahogándose en un vaso de agua.

Por último, y no menos importantes, los niños. Complementarios en otras producciones de este corte pero que adquieren una relevancia fundamental en ‘Modern Family’. Son distintos, son creíbles y son (casi siempre) graciosos.

Personalmente me hastía un poco la serie, porque repite situaciones en una decidida apuesta de sus creadores de que si ha gustado al principio lo hará todas las demás veces. De momento el público y la crítica le dan la razón.

The Big Bang Theory’ paga el pato de que a priori hablamos de una serie  con un público muy determinado: el adolescente. Digo a priori porque no me encuentro precisamente en ese target y la encuentro divertidísima. Entiendo, no obstante, que haya gente a quien no le hagan gracia las frikadas y juegos de palabra de los cuatro protagonistas masculinos (Penny es la ‘normal’). A los chicos superdotados con complejo de Peter Pan se les ama o se les ignora y aunque el cariño fluye con ventaja sus detractores esgrimen razones suficientes para no querer verla ni de lejos.

La ‘Curb your Enthusiasm’ de Larry David sigue en su cruzada de demostrar lo ridículos que podemos llegar a ser. Pese a su genialidad, a medio camino entre el mejor Woody Allen y el vecino quisquilloso al que todos evitamos, David se repite. Y mucho. Quizá sus fans más irreductibles perdonen e incluso alaben esa cualidad, pero tras unos cuantos capítulos uno sabe qué metedura de pata va a  perpetrarse. Igual que sabe la nula capacidad del protagonista para salir dignamente del trance. Reírse de nosotros mismos es bueno, pero quizá siga siendo un humor marginal en según qué contexto.

Lo de ‘Girls’ es un triunfo en sí mismo. Otro para HBO. Se habla de ella y forma parte de un tipo de comedia difícilmente catalogable, pero su realismo, su crudeza y sus diálogos la hacen merecedora de esta nominación. La única duda que me asalta es ¿debe considerarse realmente a 'Girls' como una comedia? Porque para mí es mucho más que eso.

’30 Rock’ sigue en la brecha y quizá no se le pueda (ni deba) pedir más. Ha conseguido que Alec Baldwin pase de ser un actor semiretirado a un dios de la comedia y ha convertido a Tina Fey en la reina de la comedia, aunque este año los premios digan otra cosa.     

La debutante ‘Veep’ consigue meterse entre las nominadas y que su estrella, Julia-Louis Dreyfus consiga el premio a mejor actriz de comedia. Algo que tantas veces se la escapó en su época de ‘Seinfeld


Mejor actriz cómica
  • Lena Dunham como Hannah Horvath en ‘Girls’
  • Melissa McCarthy como Molly Flynn en ‘Mike & Molly’
  • Zooey Deschanel como Jess Day en ‘New Girl’
  • Edie Falco como Jackie Peyton en ‘Nurse Jackie’
  • Amy Poehler como Leslie Knope en ‘Parks and Recreation’
  • Tina Fey como Liz Lemon En ‘30 Rock’          
  • Julia Louis-Dreyfus como  Selina Meyer en ‘Veep’ GANADORA
Selina Meyer: políticamente...correcta
Nada que objetar para la debutante Selina Meyer (Dreyfus). Repite tics y gestos de la época de Jerry Seinfeld, pero es que ya en aquella época me hacía gracia. Poco mérito el de Zooey Deschanel, con su ‘New Girl’ serie que se deja ver, pero con escasas pretensiones. Tan pocas como la gracia que me hace su protagonista, que busca ser entrañable tras una capa de inocencia y ñoñería que no me convence.

Amy Poehler sí que sabe llegar a través de su buenrollismo y energía, pero sigue sin recibir el premio que muchos de los que la adoran piensan que merece.

Edie Falco hace tiempo que se quitó la etiqueta de Carmela Soprano y borda el papel de enfermera yonki en ‘Nurse jackie’, pero sigo pensando que no es un papel cómico. Para nada.

Tina Fey, es una mente impresionante, en un físico bastante decente y con registros cómicos de sobra. Sigue ahí y no pasa nada porque este año haya cedido su trono. Sabe que puede volver a él cualquier año de estos. Nunca será por falta de capacidad y trabajo.

Lejos del premio quedan Lena Durham y Melissa McCarthy. Lena por innovadora (quizá el mundo no esté aún preparado para Hannah Horvath) y Melissa precisamente por lo contrario. Su humor tiene un público muy determinado dentro del cual no me encuentro. El que gusta del tipo de humor que se hacía hace treinta años.   

Mejor actor cómico
  • Larry David como él mismo en ‘Curb Your Enthusiasm’
  • Jon Cryer como Alan Harper en ‘Dos hombres y medio’  GANADOR 
  • Don Cheadle como Marty Kaan en ‘House of Lies’
  • Louis C.K. como Louie en ‘Louie’
  • Alec Baldwin como Jack Donaghy en ‘30 Rock’  
  • Jim Parsons como Sheldon Cooper en ‘The Big Bang Theory’     
Jon Cryer, un perdedor sólo en la ficción

Algún año tenía que justificar Jon Cryer su sueldo astronómico en ‘Dos hombres y medio’. Este premio es también un espaldarazo a los productores de la serie, tras la expulsión  de la misma, tras múltiples incidentes de su rebelde estrella Charlie Sheen. Con el controvertido relevo de Ashton Kutcher y la vuelta a los buenos resultados de audiencia, este Emmy es una excelente noticia para los responsables de la CBS que creyeron en la serie, por encima de su endiosado protagonista.


Jim Parsons podía haber repetido premio perfectamente, pero a pesar de ser una de mis debilidades reconozco que no domina tanto respecto a los otros nominados como para ganar la estatuilla tres años seguidos.   
Larry David, como he dicho antes, termina repitiéndose mucho y resulta algo cansino. Louis C.K. es un cómico notable, pero quizá adolezca de mayor dinamismo en algunos momentos. Alec Baldwin ya lo ha ganado y sabe que seguir siendo nominado es un triunfo en sí mismo.
Lo de Don Cheadle en ‘House of Lies’ no lo puedo considerar comedia ni de lejos. No es un registro óptimo para él, pero es que además aceptar a Cheadle como un mujeriego trasnochado y seductor va más allá de un acto de fe.  

Mejor actriz cómica de reparto

  • Mayim Bialik como Amy Farrah Fowler en 'The Big Bang Theory'
  • Kathryn Joosten como Karen McCluskey en 'Mujeres desesperadas'
  • Julie Bowen como Claire Dunphy en 'Modern Family'  GANADORA
  • Sofia Vergara como Gloria Delgado-Pritchett en 'Modern Family'
  • Merritt Wever como Zoey Barkow en 'Nurse Jackie'
  • Kristen Wiig haciendo de varios personajes en 'Saturday Night Live'

Siento mucho que Mayim Bialik (nuestra ‘Blossom’) no haya reunido suficientes méritos como partener de Sheldon Cooper para merecer el premio. Mucho mejor que la neurótica Claire (Julie Bowen) de ‘Modern Family’. Ocurrente, ácida, perspicaz y rara (es ‘The Big Bang’, claro), Mayim desde su llegada ha aumentado el nivel de contrasentidos y deliciosos equívocos. Espero que el año que viene tenga más suerte.
Del resto de nominadas comentar que Sofía Vergara sigue erigiéndose en la latina televisiva del momento y su particular spanglish merece la creación de un diccionario para ella sola.  



Mejor actor cómico de reparto
  • Ed O'Neill como Jay Pritchett en 'Modern Family'
  • Jesse Tyler Ferguson como Mitchell Pritchett in 'Modern Family'
  • Ty Burrell como Phil Dunphy en "Modern Family"   
  • Eric Stonestreet como Cameron Tucker en 'Modern Family'  GANADOR
  • Max Greenfield como Schmidt en 'New Girl'
  • Bill Hader haciendo de varios personajes en  'Saturday Night Live'
Otro para Stonestreet, otro para 'Modern Family'
Viendo las nominaciones parecía difícil que el premio se fuera lejos de ‘Modern Family’. El gracioso (sinceramente creo que lo es) seductor de ‘New Girl’, Max Greenfield y el polifacético Bill Harder de ‘Saturday Night Live’ sabían de antemano que eran convidados de piedra. Eric Stonestreet y su personaje ciclotímico repite premio ¿Merecido? Puede que sí ¿redundante? Seguro. 



El próximo post analizaré los Emmys 2012 en la categoría de miniseries.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Emmys 2012: Drama



No suelo darle mucha trascendencia a los premios. Ni a los Globos de Oro, ni a los Emmys, ni a ningún otro. Obedecen a intereses comerciales, a ratio inversión-ganancias, incluso a criterios éticos en algunos casos. El paradigma de que estas fiestas promocionales (no son otra cosa) no deben tomarse demasiado en serio es el hecho de que 'The Wire' no obtuviese nada en sus cinco temporadas. Nada. Podría poner otro ejemplo, pero nunca sería tan contundente y lapidario como este. 
Tampoco hay que pecar de solemnes, al fin y al cabo esto sólo es televisión y como al fin y al cabo se trata de hablar de series que mejor ocasión para hacerlo que ahora. En la edición número 64 de estos Emmys 2012, en este caso, nos dan la posibilidad de opinar si estamos de acuerdo o no con los nominados y, finalmente premiados. Estos premios se dividen en las categorias de drama, comedia, miniseries y algo que engloba a realities y concursos de esa índole, que, por higiene mental, obviare comentar. Puestos a opinar, opinemos, comenzando por la categoría de drama:

NOMINADOS:

Mejor serie dramática:
· Boardwalk Empire (HBO)
· Breaking Bad (AMC)
· Downton Abbey (ITV)
· Juego de Tronos (HBO)
· Homeland (Showtime) GANADOR
· Mad Men (AMC)
'Homeland' es una buena serie. Y ya está. En mi opinión nunca para ganar la estatuilla al mejor drama. Se apoya en una campaña de promoción impecable de 'Showtime' y en un tema controvertido, como es el del terrorismo. Juega con una moral tan ambigua que hace que a veces estemos viendo un producto extremadamente atrevido en materia política (y en EEUU, ojo) y a la vez uno no se quite de la cabeza esa moralina inherente a muchos productos norteamericanos. Los personajes están bien construidos, sobretodo el de Claire Danes, la agente Mathison de la CIA y el de su compañero Saul Berenson (Mandy Patinkin). El otro protagonista, interpretado por Damian Lewis me deja frío. Quizá se juegue con que ese y no otro debe ser el perfil del personaje, pero aún así no me llega. No me dice nada.
Su gran competidora y a mi juicio la ganadora moral es 'Breaking Bad'. Vince Gilligan consigue en la 4ª temporada elevar un nivel ya alto de por sí en las tres anteriores entregas. Walter White sigue evolucionando y la trama se complica en un guión que no deja nada al azar, en un alarde de cómo se debe contar una historia de suspense. Aaron Paul se ha llevado justamente el Emmy al mejor actor de reparto, en unos capítulos donde ha tenido que dar lo mejor de sí mismo para que el personaje de Jesse Pinkmann fuera comprendido, en un alarde de contención y de saber despertar la más profunda sensibilidad con miradas al infinito, silencios y vacíos. La gran desventaja de esta producción de AMC es que se emitió hace ya casi un año (ya está por la quinta sesión) y eso, a veces, es determinante.
Cranston desatado como 'Heisenberg'

Creo que también supera a la vencedora la 2ª temporada de 'Boardwalk Empire', con un fantástico final y superando con creces a una primera sesión algo tibia. Steve Buscemi sigue su camino al Olimpo de actores poliédricos y le acompaña un poco conocido (al menos en papeles relevantes) Michael Pitt (como Jimmy Darmody) que hace un auténtico papelón. Una historia que puede ser tildada de muchas cosas pero nunca de escatimar en realismo y falsos atajos. Además promete ir a más. 

Pitt y Buscemi, estelares en 'Boardwalk Empire'
Estupenda también la  2ª entrega de 'Juego de Tronos', que apunta a ser épica. Quizá la contención en las críticas venga de querer esperar cómo evoluciona la serie en las siguientes temporadas de la saga de George R.R. Martin. Esta moderación en los elogios no debe ser óbice para ensalzar lo realizado hasta ahora. Guión, fotografía, trama, acción, suspense, un cúmulo de cosas bien hechas con un resultado final notable, que dotan a esta serie de HBO de un carácter hipnótico y adictivo.

Pese a las injustas críticas recibidas, me parece magnífica la segunda temporada de la británica 'Downton Abbey’, coronada con un excelso capítulo navideño como colofón.  ITV cuida su mejor producto y consigue con ello enamorar no sólo en el Reino Unido, sino en Estado Unidos, donde la serie se ha convertido en uno de los acontecimientos del año. La serie sobre la familia Crawley también es superior a ‘Homeland’.
Maggie Smith, genial en 'Downton Abbey'
Al nivel de la serie premiada encuentro la 5ª de ‘Mad Men', temporada algo floja, con una evolución trabada, algo carente de ideas, aunque mejora al final con mayor protagonismo de Pete Campbell y Peggy Olson y una escena final digna de los mejores directores. Da la impresión que el esquema de guión iba encaminado a abrir nuevas puertas que al final fueron desestimadas y en esa vuelta a la esencia de la obra de Matt Weiner se espesó. Tendrá su reválida en la próxima entrega.  

También buen tono de ‘Boss’, la esperada resurrección de Kelsey Grammer, tras varios intentos fallidos, desde la maravillosa ‘Frasier’. Una trama política impecable de la oficina del Alcalde de Chicago. A veces tensa, otras opaca, pero sobria e inquitante. Tengo la sensación de que ha sido infravalorada, al no recibir ni siquiera la nominación. No dejo de recomendarla, aunque aviso que no le gustará a todo el mundo.  

Mejor actriz dramática:
· Glenn Close como Patu Hewes en Damages (Fx)
· Michelle Dockery como Lady Mary Crawley en Downton Abbey (ITV)
· Julianna Margulies como Alicia Florrick en 'The Good Wife' (CBS)
· Kathy Bates como Harriet Korn en 'Harry's Law' (NBC)
· Claire Danes como Carrie Mathison en 'Homeland' (Showtime) GANADORA
· Elisabeth Moss como Peggy Olson en 'Mad Men' (AMC)   
Claire Danes, recogiendo el premio
El premio para Claire Danes como mejor actriz de drama me parece más o menos justo, aunque no hubiera sido descabellado haber premiado a Elisabeth Moss, como Peggy Olson en ‘Mad Men’. Su papel como agente de la CIA en ‘Homeland’ la ha devuelto a la élite de actrices norteamericanas, un lugar donde no estaba desde los tiempos de la versión de ‘Romeo y Julieta’, donde compartió pantalla con Di Caprio y Leguizamo. Lo que el cine no consiguió lo está haciendo la televisión.      

Mejor actor dramático:
· Steve Buscemi como ‘Nucky’ Thompson en ‘Boardwalk Empire’ (HBO)
· Bryan Cranston como Walter White en ‘Breaking Bad’ (AMC)
· Michael C. Hall como Dexter Morgan en 'Dexter' (Showtime)
· Hugh Bonneville como Robert, Conde de Grantham en ‘Downton Abbey’(ITV)
· Damian Lewis como Nicholas Brody en ‘Homeland' (Showtime) GANADOR
· John Hamm como Don Draper en 'Mad Men' (AMC)   
Tengo claro que nunca le hubiera dado al insulso Damian Lewis el premio a mejor actor, teniendo a ‘Heisenberg’ Cranston por ahí (incluso a Steve ‘Nucky’ Buscemi). 
Damian esconde su inexpresividad en el misterio que envuelve a su personaje. Pero no puedo dejar de pensar que se puede mostrar algo más, pese al perfil ambiguo de su alter ego. John Hamm podría haber optado, pero ha pagado la floja quinta temporada de ‘Mad Men’, algo parecido a lo que le ha ocurrido a Michael C. Hall y su sexta temporada de ‘Dexter’. Algo me dice, que Steve Buscemi y John Hamm optan desde ya a la estatuilla del año que viene a nada que ‘Boardwalk Empire’ y ‘Mad Men’ tengan un buen nivel.
Mejor actriz dramática de reparto:
· Ann Gunn como Skyler White en ‘Breaking Bad’ (AMC)
· Maggie Smith como Condesa viuda de Grantham en ‘Downton Abbey’ (ITV) GANADORA
· Joanna Froggatt  como Anna en ‘Downton Abbey’(ITV)
· Archie Panjabi como Kalinda Sharma en ‘The Good Wife’(CBS)
· Christine Baranski como Diane Lockhart en ‘The Good Wife’ (CBS)
· Christina Hendricks como Joan Holloway en 'Mad Men' (AMC)   
Igualado el premio para mejor actriz de reparto, aunque Maggie Smith ha hecho sobrados méritos para conseguirlos. Su papel como condesa viuda cargando magistralmente sus frases de ironía y sarcasmo lo merecen. De no haber vencido, Christina Hendricks como Joannie (sobretodo en el estupendo capítulo ‘The Other Woman) lo habría merecido sin duda.

Mejor actor dramático de reparto:
· Aaron Paul como Jesse Pinkman en ‘Breaking Bad’ (AMC) GANADOR
· Giancarlo Esposito como Gustavo Fring en ‘Breaking Bad’ (AMC)
· Brendan Coyle como John Bates en ‘Downton Abbey’ (ITV)
· Jim Carter como Mr. Carson en ‘Downton Abbey’(ITV)
· Peter Dinklage como Tyron Lannister en ‘Juego de Tronos' (HBO)
· Jared Harris como Lane Pryce en 'Mad Men' (AMC)   
Me llevo una alegría con el premio al mejor actor de reparto de Aaron Paul (yeah, bitch!!!), totalmente merecido. Un personaje el suyo que sufre un descenso a los infiernos y nos lleva de la mano con él con una interpretación espléndida, llena de matices y de emociones. Cualquiera de los otros cinco nominados podrían habérselo llevado también. Peter Dinklage borda al astuto Tyron Lannister. Giancarlo Esposito está muy bien también como ceremonioso Gus Fring, aunque le resta su pobre español, pobrísimo si de lo que se trata es de hacer de un ciudadano chileno. Jared Harris nos brinda un trabajo óptimo, como ciudadano británico en la corte de Madison Avenue. Por último, los papeles de Brendan Coyle y Jim Carter se han merecido con creces este reconocimiento con las nominaciones, sobretodo el último, como sobrio Mister Carson.    
Aaron Paul, como tierno Jesse Pinkman

En los siguientes post abordaré como han ido los premios en las categorías de comedias y miniseries. 

martes, 11 de septiembre de 2012

Enterrando 'A dos metros bajo tierra'



Como un vehículo en dirección contraria en medio de una autopista. Así me siento cuando veo que ‘A dos metros bajo tierra’ (Six Feet Under) es elevada por la crítica, especializada o no, a obra maestra.
La creación de Alan Ball cuenta en cinco temporadas la vida de la familia Fisher, que regenta una funeraria en la ciudad californiana de Los Ángeles. La serie parte en el momento en que el patriarca fallece en un accidente de coche y el resto de componentes debe dar un paso al frente para hacerse cargo del negocio.
Que pesadilla de mujer
A la cabeza, la madre, Ruth Fisher (Frances Conroy), con un serio problema bipolar, que pasa de reaccionar duramente ante los retos generacionales que le plantean sus hijos a querer tratarlos con una familiaridad más allá de la amistad, con resultados igual de desastrosos. Pocos personajes tan mal construidos, con una evolución tan errática y difusa. El mejor ejemplo de porqué no me gusta.

El hijo abnegado y servicial está representado por David (Michael C. Hall – nuestro Dexter). Es el que más ayudaba al padre en la funeraria, por lo que debería ser el líder natural, pero es extremadamente tímido. David oculta su homosexualidad que le hace sentirse culpable a los ojos de Dios y de los demás. De los Fisher es el personaje más normal, lo que tampoco es mucho.
Claire, (Lauren Ambrose) es la hija pequeña. Aunque aún roza la adolescencia sus ganas de experimentar son ilimitadas, pero se revuelve con vehemencia cuando la vida no se ajusta a lo que ella espera. Emocional y consentida, su carácter extremo la hace asumir cualquier cliché relacionado con un estudiante tipo de instituto. Personaje cargante y excesivo a más no poder.
Claire Fisher. No puede con la vida. 
Peter Krause da vida a Nate, el hijo esquivo e idealista, que vuelve de Seattle. Guapo y con encanto, su falta de objetivos le hace inadecuado para una  profesión que se ve obligado a liderar. Es extremadamente reflexivo, aunque a la hora de actuar no sea muy sensato. Soñador, introspectivo y un tanto ególatra, su personaje se complica más cuando conoce a Brenda. Lo que debía ser una breve historia se convierte en algo más.
Brenda y Billy. Otra vuelta de tuerca. 
Brenda (Rachel Griffiths) es extremadamente inteligente, independiente, frívola y con un carácter dominante por encima de todo. La relación amor-odio con Nate es de lo más cansino de la serie y sus eternas secuencias de discusión no llevan a ninguna parte. Por si fuera poco, entra en continuo conflicto con su rica y liberada madre, (la mítica Joanna Cassidy) y con su hermano Billy (Jeremy Sisto). Billy tiene graves trastornos piscológicos, es sensible en extremo y además está enamorado de su hermana.  

Hay algún personaje que sí es interesante, como el hispano ayudante de la funeraria, Federico y su mujer Vanessa. Junto a ellos, sin duda, lo mejor de esta historia es la relación entre David Fisher y su novio Keith (Mathew St. Patrick), lo más creíble de toda la serie.
Otros son horrorosos clichés que ayudan a explicar situaciones. Personajes límite de una sola cara. Tópicos que sirven de ejemplo de lo que uno puede encontrarse por el mundo. Todo vale para explicar que los Fisher sí son especiales.
De cháchara esperando que alguien monte la escenita
A dos metros bajo tierra’ es un universo propio, complejo, figurativo y muy lento. Hay capítulos enteros que elevan a cuestión vital alguna reivindicación personal de Claire, Nate o su madre, como si tuviera algún tipo de importancia. Todo con discusiones subidas de tono y bajo la excusa de un fondo existencialista, basado en la dualidad vida-muerte.
La muerte como principio y final. Cada capítulo comienza con la explicación de una defunción que finaliza con un fondo blanco y la correspondiente esquela. Son múltiples las alusiones a la parca, los paralelismos barrocos, el miedo a vivir, que intentan explicar finalmente como el miedo a la muerte, en vueltas de tuerca que los espectadores debemos entender como poesía vital.
Otra licencia de esta serie es la capacidad de los personajes para hablar con los muertos, sean familia o desconocidos. Llegan incluso a discutir con ellos, a recriminarse actos, a pedir consejo. Todo es aceptable porque la mente humana divaga por senderos de culpa y frustración. En fin.  
David y Keith. Aquí sí hay sensibilidad y realismo.
La fotografía es deficiente. No hay planos arriesgados y eso que la serie se desarrolla en la luminosa California donde hay exteriores (y luz) estupendos donde dar más profundidad. Podría decirse que ese fondo claustrofóbico está pensado para angustiar más al espectador, en una metáfora global de la funeraria y de la misma vida. No creo que Alan Ball haya hilado tan fino.  
El guión es extremadamente flojo y va encaminado a que el señor Ball pueda lucirse con un final (no diré nada más) previsible, aunque visualmente impactante. Este final, lleno de sensibilidad aparente nos deja claramente (ahora sí) un mensaje de carpe diem. 'La vida es un regalo'. 'Traza tu propio camino'. Desde luego si pudiera hacer uso del mío andaría marcha atrás y recuperaría el tiempo que perdí viendo esta producción de HBO. Aunque para gustos colores.
Todo es posible en un entierro en 'Fisher & sons'