jueves, 26 de abril de 2012

La mayoría de edad de 'Friends'

En septiembre se cumplirán 18 años de la primera emisión de ‘Friends’ en EEUU (en la cadena NBC). Desde 1994 hasta 2004, diez temporadas donde las vidas de Rachel, Joey, Mónica, Chandler, Phoebe y Ross evolucionan y nos enseñan que la vida no siempre resulta como planeamos, pero que siempre es más fácil y divertida si nos acompañamos de buenos amigos.  

El argumento de ‘Friends’ trata sobre la vida de seis veinteañeros en Manhattan en clave de humor, pero no exento de momentos más solemnes. La historia ya se había contado anteriormente, pero el éxito radica en el tratamiento, en la construcción y asimilamiento de los personajes como cercanos y, sobretodo, en los estupendos guiones.
Friends’ marcó tendencias como sitcom: serie coral entre los seis actores principales (la idea al principio era otra), aceptar que una comedia puede incluir momentos (de calidad) dramáticos, asumir temas controvertidos (madres de alquiler, pornografía, transexualidad, etc.) como normales, usar ‘flashbacks’ para explicar situaciones, etc. Quizá la mayor dificultad para sus creadores, David Crane y Marta Kaufmann, una vez aceptada la idea de seis protagonistas, era mantener ese difícil equilibrio. Que ninguna trama cobrase especial relevancia en perjuicio de las demás y que ningún actor se quedase atrás durante esa evolución.
Schwimmer y Aniston, como Ross y Rachel
Es significativo que, una rápida encuesta sobre el personaje favorito de esta serie conceda respuestas diferentes porque todo en ‘Friends’ sumaba. La ironía de Chandler, el encanto ignorante de Joey, la meticulosa y competitiva Mónica, la ingenua y ñoña Rachel, las marcianadas de Phoebe o el estigma de perdedor del culto Ross.
La serie gozó de tanta popularidad que se convirtió en fenómeno de masas. Aún recuerdo los maratones de Canal + sobre ello o los memorables cameos de famosos: Bruce Willis, Julia Roberts, Sarah Ferguson, Jean Claude Van Damme, Elle Macpherson, Brad Pitt, incluso Charlton Heston.
Expuesta como un homenaje continúo a la ciudad de Nueva York, ‘Friends’ cuenta con poquísimas escenas de exteriores, algunas legendarias como las del viaje a Londres o en Las Vegas. Lo paradójico es que el rodaje se hizo en California y no en la gran manzana.  
Flashback de la serie. Tal como éramos.
La serie cuenta con un spin-off de Joey Tribbiani (‘Joey’), donde se marcha a Los Ángeles en busca de una oportunidad en Hollywood. Esta serie contó con dos temporadas, con escaso éxito entre la crítica, aunque personalmente a mi me pareció entretenida y me gustaban lo definidos que estaban los personajes, sobretodo el de su sobreprotectora y peleona hermana, Drea De Matteo ('The Sopranos').
Friends’ ha conseguido lanzar a la fama a sus seis protagonistas en mayor o menor medida. El mejor ejemplo de esto ha sido Jennifer Aniston, convertida en icono de belleza, más aún tras su romance con Brad Pitt y que ha participado en muchas películas tras su paso por la serie, aunque es verdad que con el mismo registro y casi siempre en comedias románticas.
También Courtney Cox ha tenido una prolífica carrera, pero enfocada más a la pequeña pantalla, sobre todo con la despiadada ‘Dirt’, sobre el mundo de la prensa rosa y el cotilleo y la agradable comedia ‘Cougar Town’. Para el cine es conocida, sobretodo, su participación en las tres películas de ‘Scream’.
Tierno abrazo entre Joey y Phoebe
La última actriz del elenco, Lisa Kudrow, ha tenido menos trabajo, al principio de modo voluntario, ya que decidió dedicarse más a la familia, aunque fue la primera en recoger un premio individual tras ‘Friends’, con su agridulce ‘The Comeback’. También recogió buenas críticas por la primera temporada de ‘Web Therapy’ de la que es protagonista y co-creadora.  
Respecto a los hombres, David Schwimmer ha trabajado en un par de películas de cierta fama, como ‘Seis días, siete noches’, ‘La gran nada’ o ‘John Carter‘ (ésta como muy secundario), a lo que sumar unos cuantos cameos, como en 'Curb your Enthusiasm' del genial Larry David.
Matthew Perry ha sabido simultanear su etapa post-friends entre cine y televisión. Destacar su estupendo trabajo en ‘Studio 60’ de Aaron Sorkin, la reciente  comedia Mr. Sunshine’ o sus apariciones en ‘The West Wing’ o ‘The Good Wife’.
Por último, Matt LeBlanc, además de la ya mencionada ‘Joey’, hace de sí mismo en la divertida ‘Episodes’, de Showtime, con la que ha ganado un Globo de Oro en este 2012 y que muestra el choque cultural y social entre británicos y norteamericanos contextualizado en el mundo de la televisión.
Joey y Chandler en plan informal
Friends’ es un sitio inmejorable como ‘happy place’, donde refugiarnos en busca de una sonrisa. ¿Quién no ha soñado alguna vez con perderse en el ‘Village’ para tomarse un café en el ‘Central Perk’?

sábado, 21 de abril de 2012

'Luther'; entre la obsesión y la nostalgia



Lo más difícil de crear una historia entorno a un único personaje es que el resultado de la misma depende de manera extraordinaria de la credibilidad del protagonista. Su capacidad para emocionar, para extrapolar sensaciones, para empatizar en definitiva será al final lo que decida la delgada línea entre el éxito y el fracaso.
Aún con el eco de su enorme papel en ‘The Wire’ como el cerebral ‘Stringer ‘Bell, Idris Elba se perfiló como el elegido para dar vida a John Luther, obsesivo, reflexivo y perspicaz detective. Mezcla según el creador de la serie, Neil Cross, entre Sherlock Holmes y Colombo, el matiz diferenciador de Luther es su inmensa pasión, ese punto de inflexión donde lo cerebral se estanca y da paso a un torbellino de violencia reprimida que sirve al personaje para meterse en problemas, sembrando dudas sobre su cordura, y a la vez para dar un empujón final a sus investigaciones, traspasando la tan manida línea fuera de la ley.
El físico contundente de Elba juega un papel fundamental, ya que estamos ante un actor que conjuga de manera óptima su exuberancia con su expresividad, virtudes que le han permitido realizar papeles tan dispares como Heimdall en Thor, el amante de Laura Linney en ‘The Big C’, o Charles Miner en la versión norteamericana de ‘The Office’.    

Idris Elba y Warren Brown                                                                                                                   

Naturalmente la vida personal de John Luther es un completo desastre. El binomio buen policía - mal marido aquí se repite, pero con ello dota al personaje de ese acento perdedor, de hombre atormentado que aparca su soledad para ponerse al servicio del caso. Con una tensión sin vía de salida palpable, la trama aumenta en complejidad emocional, evidenciando quizá la nitidez en sí mismas de las situaciones planteadas, como contrapunto. A reseñar en este sentido el brutal cliffhanger entre ambas temporadas que dejan al espectador ávido de respuestas como pocas veces.

Estructurada en capítulos largos (diez en total) en dos temporadas cortas (habrá una tercera), Luther juega con la moral del espectador en varios frentes. Rápidamente nos vemos como John, pero sabemos que nos movemos entre arenas movedizas, hecho este llevado a su máxima expresión con la relación especial surgida entre el detective y Alice Morgan. Ruth Wilson dota a este personaje de una profundidad  digna de resaltar, con unos picos de locura, sensualidad y desequilibrio que jamás caen en el histrionismo, pero que consiguen perturbar continuamente.  Habíamos visto antes a Wilson como ‘Jane Eyre’ y como compañera de Jim Caviezel en ‘The Prisoner’.
La inquietante Ruth Wilson

Completan el reparto el irlandés Dermot Crowley, secundario de lujo en películas tan conocidas como ‘Babel’, ‘La leyenda de Bagger Vance’ u ‘Octopussy’, Paul McGann (‘Doctor Who, 1996), dos de los tres ‘Inside Men’, Steven Mackintosh y Warren Brown, e Indira Varma (la Niobe esposa de Voreno en ‘Roma’).   

Varma y McGann
La banda sonora, excelente la elección de ‘Paradise Circus’ de Massive Attack como entrada, el frío paisaje pos-industrial, la violencia extrema y explícita o la sensación de nostalgia continua son algunos de los ingredientes de este excelente producto de la BBC
El frío de Londres y el frío de Alice Morgan  

martes, 10 de abril de 2012

'Rubicon': la mejor teoría conspirativa


El río Rubicon, al norte de Italia, tenía importancia por ser frontera entre las provincias romanas y el resto del imperio. Para protegerse de amenazas militares internas el derecho romano prohibía a los generales traspasar esos límites. Allí Julio César se detuvo duditativo ante su cauce. La decisión de cruzarlo suponía convertirse en enemigo de la República y comenzar una guerra civil. Pronunciando 'Alea iacta est' (la suerte está echada) tomó rumbo a Roma y cambió la historia.    
Los analistas de información del FBI
Hace más de un año que terminé de ver los trece capítulos de 'Rubicon'. Desde entonces y con la confirmación de que AMC no iba a lanzar una segunda temporada, esta trama sobre un analista de información del FBI envuelto en una trama conspirativa, se ha convertido en una de las grandes para cualquier buen seriéfilo.
'Rubicon' es el paradigma de obra opaca, que es buena por lo que enseña, pero que es mejor por lo que no nos muestra. Aún más, una producción en una cadena menor (AMC pese a 'Mad Men' y 'Breaking Bad' todavía lo es), con audiencias bajísimas y con un protagonista tan anodino como James Badge Dale ('Shame', 'The Pacific'), si triunfa unánimemente (a nivel de crítica, ojo) es por algo.
James Badge-Dale
Un fatídico trébol es recibido por una serie de personas, quienes ya asumen resignados lo que significa. Relacionado con ello, el analista Bill Travers (Badge Dale) se ve envuelto en la búsqueda de una maquinación que afecta de lleno a mandos del FBI ¿pero en quién confiar?. Todo se enreda cuando, además, Travers está a la cabeza de unos analistas que tienen que resolver un complicado puzzle de amenaza terrorista contrarreloj.
A la extrema tensión del caso, la sombra del complot político y la incertidumbre de no saber en quien confiar se suma que él mismo debe ganarse la confianza de una inocente en peligro, que también se hace preguntas.  
Intriga mayúscula contada ya otras veces, pero con una factura impecable, que la hace especial. Suspense que intercala de manera sublime la pausa y la acción. El ritmo, la estética, los diálogos, la constante (como pocas) presión ante las sombras invisibles hacen de 'Rubicon' un clásico.

Creada por el casi anónimo Jason Horwitch, está interpretada también por actores de poco nombre, destacando la veterana Miranda Richardson ('El Imperio del sol'), Lauren Hodges (The Architecht) y el enigmático Arliss Howard ('Jurassic Park').
Arliss Howard de confidencias
'No toda conspiración es una teoría'. Grande 'Rubicon'.

domingo, 1 de abril de 2012

Las motivaciones de cada uno en 'Inside Men'


Recién terminada 'Inside Men' (BBC,2012) me percato de que a pesar de ser una historia vertebrada en la acción pura y dura tiene mucho más de conflictos interiores, de psicología, de conocerse a uno mismo.
La trama se desarrolla en una especie de almacén de seguridad donde se recoge el dinero que ni entidades bancarias ni comercios quieren custodiar. Allí se cuenta y se almacena bajo estrictos controles de seguridad, lo cual sería para un reportaje por sí mismo.
En medio de ese hermetismo las codicias, en pequeñas o grandes cantidades, se despiertan y John Coniston, como gerente de esa delegación, es el encargado de controlarlo todo.
Steven Mackintosh (como John) borda un papel tremendamente complicado. Ya le conocía de haberle visto en 'Luther' y, aparte de que por momentos me parece la versión madura de Neil Patrick Harris (Barney Stinson en 'Cómo conocí a vuestra madre'') tiene registros sorprendentemente diferentes, a los que su fisonomía a primera vista parece no poder llegar. Veo en IMDB que también trabajo en 'La vida secreta de las palabras' de Isabel Coixet con Tim Robbins, como curiosidad (no la he visto).
Steven Mackintosh
Le acompañan en el trío de protagonistas el actor de color Ashley Walters, que sería un descubrimiento si no lo hubiera sido ya en la controvertida 'Bullet Boy'. Walters es un agente de seguridad del almacén y eje fundamental en la trama. Ashley Walters también era uno de los colonos del planeta 'Carpathia' en 'Outcast' y protagonizó 'Top Boy', serie que gira entorno a la droga y bandas de delincuentes.
Ashley Walters
Completa la terna Warren Brown, como empleado del almacén, con un pasado complicado. Brown es otro actor al que conocí vía 'Luther' y que actualmente protagoniza 'Good Cop', una de las apuestas de la BBC para esta temporada.
Los tres protagonistas masculinos son complementados por sus respectivas parejas, cada una con un perfil muy diferente y cada cual dotando de profundidad a las distintas motivaciones, en un proceso que sufre evolución y contraste permanente. Sobresale entre ellas Kierston Wareing, con un físico poco elegante (no apto para ficción victoriana), pero más que convincente en su papel.
Warren Brown y Kierston Wareing
La serie abusa de los flasbacks y flashforwards como vehículo narrativo, complicando en demasía mediante esta herramienta una estructura que si algo tiene de sobresaliente es su sobriedad y realismo. En ningún caso la narración se permite licencias que nos hagan percibir un atajo en el relato o una trampa argumental. Precisamente ese realismo es clave para empatizar con los personajes y así entender sus deseos. La capacidad de cada uno, el binomio entre lo correcto y lo que no y el precio de la ambición conforman el puzzle de este excelente producción de sólo cuatro episodios.