El tema del
piloto es el talón de Aquiles de muchos productores que no dan
con la fórmula para convencer a las cadenas con un solo capítulo de que la idea
que están vendiendo tiene futuro. Un pasatiempo interesante es buscar capítulos piloto
no emitidos (los famosos ‘not aired’) de series que una vez 'mejorados' sí son un buen producto
con posibilidades diversas de rentabilizar. Comparando esos pilotos fallidos
con los que finalmente sí ven la luz se entiende qué ha convencido a los
ejecutivos de turno y, al contrario, cuáles eran los puntos débiles a eliminar. Como ejemplo, este 'not aired' de 'The Big Bang Theory': http://www.youtube.com/watch?v=jftzOTnB30I
Estos cambios,
grandes o pequeños, que hay de todo en función de lo que pide (busca) el que
paga, no sólo ocurren con el primer capítulo de una serie de televisión. A veces pasa más
de un capítulo, incluso una temporada entera en la que se nota la búsqueda o el
afianzamiento de la idea general. Esto les ha ocurrido incluso a las más grandes. ‘Boardwalk
Empire’ tuvo una primera temporada muy dispersa, donde no se veía con claridad
donde íbamos, para seguir con una segunda sobresaliente. ‘The Wire’ o Mad Men’
son paradigmas de comienzos espesos que hay que superar para poder disfrutar de
verdadera calidad televisiva, siendo conscientes de que habrá no pocas
deserciones de espectadores impacientes.
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| Mercadillo improvisado |
Lo que ya
resulta más raro es que las tramas, a priori claras y concisas, se vayan enredando
sin explicación lógica, para terminar estropeando comienzos prometedores. Algunas
series empeoran porque sus propios estándares de calidad no soportan comparación
con lo hecho anteriormente. ‘Dexter’ podía ser un ejemplo de ello, pero no son
el ejemplo de lo que trato de explicar. ‘Perdidos’ dejaba múltiples cuestiones
abiertas tras el cliffhanger de la primera temporada, pero su vía de suspense y
misterios ofrecía posibilidades atractivas e infinitas que se fueron arruinando,
temporada tras temporada, para terminar de manera grotesca, con el evidente
enfado de los fans. Ni siquiera tres epílogos explicativos fueron suficientes
para corregir la chapuza generada. http://www.youtube.com/watch?v=OHyU5H mFzE
El caso de ‘Girls’ (HBO) y su cambio entre la primera y la segunda temporada, sin ser parecido a ‘Perdidos’,
sí que evidencia un entorpecimiento en el guión: ‘Girls’ ha perdido frescura. Su
segunda temporada ha sido muy irregular. El realismo grosero de Lena Dunham ya
ha dejado de ser una novedad, a lo que se suma que se ha mostrado más explícita
en algunas escenas de lo que el espectador necesita como información. A nadie
se le escapa que la vida tiene momentos bastante sórdidos, alejados de los
principios bucólicos de los cuentos de princesas. Pero de ahí a ser obsequiados
con un catálogo escatológico de imágenes zafias hay un mundo.
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| Afortunadamente no todo es burdo en 'Girls' |
Las groserías,
enfados pueriles, tics irritantes e imágenes escabrosas que ha inventado Miss
Dunham ha sobrepasado con creces el ratio soportable. Y no me refiero a sus
desnudos, casi siempre sin sentido, en busca de lograr una respuesta
rechazo-aceptación por parte del público. Hannah ha dejado
de ser esa chica de físico grotesco con la que nos reconocíamos, porque en el
fondo era altruista y tenía cierto encanto. Esta Hannah Howartz está en una huida
hacia delante que no entendemos. Su lista de amantes en esta segunda entrega es
de lo más variopinta y, lo que es más grave, absolutamente intrascendente. Quiero
pensar que con ello la creadora intenta explicar algo sobre la protagonista con
estéril resultado. Alguna consideración propia que Lena Dunham extrapola a su
alter ego, pero que se difumina antes de entenderse. Y lo peor es que con ello
eclipsa otras opciones mucho más entretenidas e interesantes. Y lo son porque
tienen cabida en lo ya emitido, aunque de manera escueta. ‘Girls’ ha dejado de ser
la historia de cuatro amigas, para centrarse en el aburrido mundo de Hannah y,
de modo puntual, las historias por separado de sus amigas. Desgloso, por partes
(se incluyen varios SPOILERS de la segunda temporada):
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| Hannah de anfitriona |
El personaje de
Jessa (la británica Jemima Kirke) está
mal construido en la narración. Aparece y muestra que tiene cosas que aportar y
después se evapora. Sin más. Su matrimonio
llega de sopetón y se esfuma casi con la misma rapidez sin quedarnos claro que
desencadena tanto una cosa como la otra. Ni siquiera el capítulo del fin de
semana rural en Manitou (2x07 ‘Video Games’) donde se reencuentra con su padre
esquivo, explica nada, culpa del poder omnívoro del personaje de Hannah. Jessa
es el verso libre, la viajera, la inconsciente. Pero no se capta el porqué de
ello, por lo que termina pareciendo que obedece únicamente a un cliché
predeterminado que cuadra bien a efectos de guión.
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| Jessa con su padre, buscando explicaciones |
Marnie (Allison
Williams) sí sigue un camino más definido, aunque en resumidas cuentas siga con
esa relación extraña con Charlie (Chris Abbott) que nos muestra lo aburrida que está de que la
adore y lo atractivo que resulta cuando la ningunea. A ello se suma el triunfo
profesional de su ex, que con la venta de su aplicación ‘banned’ se sitúa en un
plano infinitamente superior a Marnie, aunque sea en el ámbito laboral. ¿Intentará
hacer realidad sus sueños, Marnie, como la sugiere Ray, de cantar? Cualidades para ello tiene de sobra, como comprobamos, viendo a Allison Williams cantando magistralmente
el tema principal de ‘Mad Men’ http://www.youtube.com/watch?v=OEj0z0maxzM
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| Marnie y Charlie |
Shoshanna (Zosia
Mamet) también debería explicar a qué se deben sus arrebatos y su creciente amargura.
Qué la motiva y qué encuentra tan odioso en Ray, más allá de lo evidente. Su pérdida
de la inocencia, otro tópico representado, ha dado paso a unas ganas de
experimentar poco concretas. Y todo bajo la etiqueta de niña pija que ha
perdido la candidez y con ella buenas salidas que añadían valor al grupo. La
Shoshanna de la primera temporada era esperada, con sus giros y reflexiones en
voz alta. Esperemos recuperar lo mejor de la chica de rosa para la tercera
entrega.
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| Dudas de treintañero y veinteañera. Ray & Shoss |
Adam (Adam Driver) me sigue
encantando y es lo mejor de la serie. Su escena final parece calculada desde el
principio en una elipse donde Hannah y él se van separando, para encontrarse de
nuevo cuando se despierta la compasión por ella. Me gusta su historia con Natalie,
aunque de nuevo me encuentro con un giro de guión esperado. La chica nueva no
entiende las excentricidades de su novio que, pasa en una simple escena de semi-dominación
de chico cool a ‘obseso impresentable del que debo huir’. Es la puerta abierta
de nuevo para que Adam vea que la extraña relación que tenía con Hannah es difícilmente
repetible. Me gusta mucho como ella se emociona cuando la sigue llamando ‘niña’, pese a la distancia.
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| Adam convaleciente |
Ray, (Alex Karpovsky) el chico
sin horizonte intelectual, es otro que suma en esta segunda entrega. No sabe si
debe terminar su doctorado en latín o seguir volcado en su trabajo y el no
saber lo que Shoshanna espera realmente de él alimenta aún más sus dudas. Su excursión
a Staten Island con Adam, para devolver el perro ha sido de lo mejor. Por la
fotografía, por la metáfora de la propia búsqueda personal y por la maravillosa
escena final.
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| Maravillosa secuencia |
El capítulo de ‘One
Man’s trash’ merece un tratamiento aparte porque es en sí mismo algo diferente
dentro de un todo. Me gusta cómo se desarrollan los acontecimientos y como el único
escenario se convierte a la vez en paraíso y elemento claustrofóbico. ¿Algo así
quiere Hannah? ¿Cuán lejos esta de esa vida representada? Sale de allí con el
mismo silencio con el que entra. No ha sido nada en su vida. Sin embargo, la
enseña más de las relaciones y de sí misma de lo que espera de un simple
encuentro casual. La Hannah más real de
esta segunda temporada y quizá la única soportable.
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| 'One man's trash' |
Quiero más
‘Girls’ y menos Hannah.







































