martes, 18 de febrero de 2014

Suma de mucho igual a vacío: ‘B & B’


Que en el piloto de la nueva serie de Daniel Écija la mejor actuación, bajo mi humilde criterio, la haya hecho un Fran Perea con marcado acento andaluz explica bien a las claras que tipo de aberración es 'B & B'. Espero que sea un mal temporal, este que me aqueja y que me hace darle otra oportunidad a las producciones españolas. Como si tuviera fe en que de la abierta competencia en la que parecen haberse volcado las dos grandes cadenas privadas, A3 Media y Mediaset, en materia de ficción televisiva, tuvieran que resultar, sí o sí, productos buenos.

Hablando de decepciones, ya salí escaldado hace una semana con el estreno de ‘El Príncipe’. Una verdadera lástima que un decorado real tan apto para la recreación fotogénica se vaya por el desagüe de un guión ridículo, unos actores cuyo único doble mérito es ser jóvenes y guapos (se salva José Coronado) y, lo que es más grave, se arroguen la delirante pretensión de ejercer de veraz reflejo social. Pero uno a uno, que se me acaban los adjetivos descalificativos y eso que aún no he visto ‘Galerías Velvet’, con Paula Echevarría y Miguel Ángel ‘susurros’ Silvestre, conocido por su aversión a visitar al foniatra.     

Daniel Écija, el padre del invento, es ese guionista, productor y creador de casi la mitad de las series de televisión en España en los últimos veinte años. Así de golpe: Los Serrano, Periodistas, Médico de familia, El barco, Águila roja, Lex, Más que amigos,  Los hombres de Paco, Un paso adelante, El internado y El grupo son algunas, que no todas, las ficciones que el señor Écija ha perpetrado.  
Daniel Écija, gurú del vanguardismo televisivo
La experiencia del señor Écija no le ha valido para que entienda la diferencia entre una comedia y un drama. O a que desista de intentar algo a medio camino. Hay actores de ‘B & B’, que se mueven claramente dentro de la comedia, mientras otros le dan un sentido trágico ( y exagerado) a su actuación. Mientras el espectador, zarandeado de un lado a otro no sabe qué está viendo, porque cada giro interpretativo abre aún más el abismo entre los que quieren hacernos reír y los que se ahogan en lo solemne.  

‘B & B’, o ‘De Boca en Boca’ (Telecinco), es una serie coral. Y coral a lo bestia. Mi gancho ha sido Gonzalo Castro que para mí siempre tendrá el beneficio de la duda, haga lo que haga. De hecho, (atención, pequeño SPOILER!!!) un murmullo socarrón suyo, ante la amenaza de su futuro suegro, fue lo único que me levantó una sonrisa. Además, de Gonzalo, que tiene más de su tocayo de ‘7 Vidas’ que del Doctor Mateo, tenemos a Belén Rueda, guapísima pero continuando bajo otro nombre su papel (y perfil) de ‘Periodistas’, doce años más tarde. Cambia Clara por Candela y la magia está hecha.     
Luisa Martin, como (sorpresa)...sirvienta. 
Su hermano en la serie es el actor Carlos Iglesias, sí el de ‘Manos a la obra’ que hace de…Benito, el de ‘Manos a la Obra’, aunque sea periodista deportivo reconvertido. Después viene Luisa Martín, en un papel que da un giro en su carrera, con un papel rompedor para ella. Hace de cocinera quejica, pero graciosa y sacrificada. No creo que estemos preparados para tanta novedad. Sigo. La actriz Neus Sanz, cuñada en la ficción, de Belén Rueda, cuyo acento exagerado, su sobreactuación y sus gestos ostentosos podrían recordarnos, sin dificultad, a su papel en los ‘Hombres de Paco’. Pero eso sería tener mala leche. Y no lo haremos. Por añadir elementos ‘transgresores’ tenemos a Hugo (César Mateo), que hace de chófer del Presidente de ‘B & B’. Hugo es guapo, honesto, noble y de mirada serena. Todo hace pensar que vivirá una turbia relación amor-odio con la descarada hija pequeña de su jefe. Ayer esperaba que en cualquier momento empezase a hablar en susurros.
Carlos Iglesias y Neus Sanz, dando un giro de 360º a sus carreras
No vi ‘B & B’ entera porque, además de que no dejo que el masoquismo me controle, hubo un diálogo que me apremió en mi retirada. Atención otro SPOILER (¿le importa a alguien?) El periodista becario, Dani Rovira, en un alarde de osadía informativa y empujado por Fran Perea, se encuentra en una habitación donde espera encontrar una primicia informativa. En lugar de eso descubre que su gran amor de la redacción (Cristina Brondo) ejerce de chica de compañía. La explicación al día siguiente, ante el requerimiento del becario, es que lo hace puntualmente para pagar las facturas médicas de su hijo enfermo. Suficiente. Buenas noches.      
Gonzalo Castro y Belén Rueda




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