martes, 4 de diciembre de 2012

Trepidante y turbadora: 'The Shield'



Hay una expresión norteamericana para señalar el preciso momento en que una película o serie de TV pierde el norte y toda su trama se pone patas arriba, con el consiguiente desconcierto (y decepción) del espectador. Esta expresión es 'jumping the shark' (saltando el tiburón) y viene de una serie de los años 50, llamada 'Happy Days' donde uno de los personajes, Fonzie, salta con sus esquíes acuáticos sobre un tiburón, marcando un punto de inflexión en la credibilidad de la historia, sin vuelta atrás posible. Todo esto viene a cuento porque en mi siempre subjetiva opinión 'The Shield' tiene ese momento al final del primer episodio. Un acontecimiento que, en cualquier otro momento de este sobresaliente producto habría sido desproporcionado y extraño, pero como se produce al principio los guionistas lo único que tiene que hacer es ir moderando el texto para que ese 'momento' se vaya difuminando y desaparezca.
Fonzie saltando al tiburón en 'Happy Days'

Esta extraña metedura de pata (para mí lo es) es el mejor ejemplo de que estamos ante una de las mejores series policíacas de la historia, porque el error se obvia y uno se sumerge capítulo tras capítulo en una acción constante. Y cuando digo policíacas me refiero a que trate de la problemática del cuerpo de policía exclusivamente, en uno de los peores barrios de Los Angeles, Farmington. Habla de política, siempre presente, pero de manera marginal, porque lo que importa es lo que ocurre en la comisaria de 'la cuadra'. También habla de jueces, fiscales, abogados, pero siempre desde su complicada relación con las fuerzas del orden. Sin desviarse un ápice del tema. Para bien y para mal.
        
'The Shield', de FX, es una excelente recreación de la problemática policial, de la corrupción dentro del cuerpo, de los equilibrios de poder dentro y fuera de la ley. Su punto fuerte es el ritmo trepidante que se le da a la trama, sin respiro y casi sin descanso para analizar la situación. La estupenda obra de Shawn Ryan intenta huir de cualquier atisbo de moralina y plasma las visicitudes de los agentes y los asuntos oscuros donde a veces caen debido a los propios casos o a sus intereses personales.

Michael Chicklis, todo pasión.
Entre los personajes sobresale Michael Chiklis (el detective Vic McKey), al que ya le habíamos visto en The Comish y en Daddio, incluso en las películas de Los cuatro fantásticos. Su contundente físico ayuda a monopolizar ese raudal de energía que es la serie, a través de su vehemencia, su sarcasmo y su carácter protector con los suyos. Capitaliza protagonismo sin abarcarlo absolutamente todo y la presunta identificación con él es a veces fácil y otras veces una mera cuestión de fe.


Como contrapunto de Chicklis, está su compañero en el grupo de asalto, el detective Shane Vendrell, encarnado por Walton Goggins, quien duda donde su jefe no lo hace y abre el abanico de cuestiones morales. A veces estas premisas éticas son tan aleatorias y personales que se producen diferencias entre ambos, en una espiral de rivalidad-respeto que navega por la siempre estrecha franja del filo de la ley. A Goggins le hemos visto también en la Justified de Timothy Oliphant. 
Walton Goggins, como Shane Vendrell 
Otra interesante actuación es la de la actriz afroamericana CCH Pounder, dando vida a la detective Claudette Wyms. Claudette  tiene su propio código del honor y no alberga dudas sobre lo que está bien y lo que no. Esta confianza moral hace que sea obstinada hasta límites insospechados, donde sólo la separa de los enemigos que se va creando su astucia y su buen hacer policial. 
La detective Wyms, terca no, lo siguiente
El poco conocido Jay Karnes, da vida al holandés (Holland Wagenbach), detective que gusta de usar sus dotes psicológicas para conseguir confesiones de sospechosos. Tiene una extrema confianza en sus habilidades, aunque también es objeto de burlas ocasionalmente por cierta incapacidad para las relaciones sociales. 

Glenn Close de azul


Con la serie ya avanzada entra en liza Glenn Close, que sin ser santo de mi devoción, realiza un gran papel, quizá por estar contenida y no dejarse llevar por ese histrionismo del que sí hace gala en otros desafortunados papeles. Obvio explicar más sobre su papel porque es adelantar acontecimientos a quien no ha visto la serie. 

Otro gran fichaje a la trama de 'The Shield' es Forest Whitaker, como incisivo e implacable teniente de Asuntos Internos, Jon Kavanaugh. La serie cambia con él. Se vuelve más compleja y opresiva si cabe, con más flecos de guión por unir y quizá ascienda un peldaño más a nivel cualitativo. 
Whitaker como Jon Kavanaugh
También es destacado el papel de Catherine Dent, como la honesta y abnegada Danny Sofer, quien a través de su trabajo como patrullera de uniforme se ve otra perspectiva del trabajo policial. 
Por último, es crucial el personaje del hispano David Aceveda (Benito Martínez) quien compagina su trabajo como capitán de policía con su odio al equipo de asalto que comanda Vic Mckey y sus ambiciones políticas.
El Capitán David Aceveda
Las historias entroncan los problemas raciales existentes entre las tres grandes comunidades: blanca, negra y latina, en un barrio donde los sueños de prosperar son complicados si no se cogen atajos ilegales. Este crisol se ve complementado por multitud de minorías de emigrantes, cada cual con sus negocios, sus tradiciones y sus recelos del resto de etnias. Las ambiciones políticas, las difíciles relaciones con la familia y la búsqueda de metas individuales completan el lienzo de esta gran serie de televisión.
Jaleo en la comisaría de 'la Cuadra', antigua iglesia 


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