![]() |
| El cartel promocional sí mola |
Cuando uno bucea entre series nuevas en busca de
algo interesante siempre corre el riesgo de darse de bruces con algún bodrio
del estilo de ‘Los 100’. La culpa la tengo yo, por intentarlo con un producto
del canal The CW, que como su presidenta de entretenimiento confirmó se trata
de una cadena orientada a un público entre 18 y 34 años. Esto, lejos de
sustentarse en un target de edad concreto, como se define, quiere decir que se
intentarán colar productos que con gente con más de dos neuronas lo tendrían
complicado, sean o no jóvenes. Eso es lo de menos.
La sinopsis es al menos sugerente, en mi defensa. Han
pasado noventa y siete años desde que una guerra nuclear destruyese la tierra y
dejase toda la atmósfera contaminada con radioactividad. Sólo han sobrevivido
los descendientes de las estaciones espaciales que, viendo la catástrofe,
construyeron en el espacio una estación única desde donde volver a empezar. En
vista de que la población de la estación empieza a crecer para una cantidad
concreta de oxígeno el jefe de la colonia humana (el canciller) decide mandar una
expedición de reclusos a la tierra, para comprobar si es posible el regreso de
modo permanente al planeta.
![]() |
| Estos son...¿me puede importar menos? |
Lo primero que choca es que las cien, número redondo,
personas enviadas frisen los 18 años, lo que da pie ya desde el principio a
conatos de rebeldía, a disfrutar de la aventura y a hacer caso omiso de las
autoridades de la nave. A esto se añade las heridas abiertas por unas leyes drásticas en lo que se refiere a prescindir de
todos aquellos que cometan cualquier infracción, mandándoles alegremente al
espacio, vía escotilla de emergencia.Esto explica, de aquella manera, la desafección general de los púberes
reclusos enviados a la tierra.
Desde el comienzo se divide la trama en dos
escenarios, la estación espacial con una cruenta guerra por el poder, mientras
intentan contactar con los rebeldes adolescentes y otra en la tierra, donde además
del peligro de la radiación está la inquietud de pensar que el planeta no está
tan deshabitado como pensaban. Más allá de eso, enamoramientos, canallas con encanto, sustitos de tren de la
bruja, música ñoña de fondo (por si algún despistado no se ha percatado aún de
la porquería que estamos viendo) y caritas rosadas juveniles, limpias de acné y
aburridísimas. Como la serie.
![]() |
| Paige Turco, lo único salvable |
Por rescatar algo me quedo con Paige Turco, que hace
de madre de la protagonista y que por tablas (y que es muy atractiva, aunque
esto no sea un mérito) se merece algo mejor. Y también a Henry Ian Cusick ¿no os suena el
nombre? El Desmond de Perdidos, haciendo un papel de malo. Lo demás se podría mandar a otra galaxia, como
paradoja a la serie en sí, aunque nadie se extrañe de que nos multen por lanzar
basura al espacio. Lo llaman ciencia-ficción, pero Asimov debe estar en
el cielo vomitando. Ni intentéis verla.




No hay comentarios:
Publicar un comentario