domingo, 23 de junio de 2013

'Rectify': excesivamente contemplativa


Otra apuesta del ‘Sundance Channel’, tras la estupenda ‘Top of the Lake’,  con desigual recibimiento de la crítica a un producto con ganas de ser diferente. ‘Rectify’ cuenta la historia de Daniel Holden, que recupera la libertad tras diecinueve años en el corredor de la muerte gracias a una prueba de ADN circunstancial y que regresa al pequeño pueblo donde quedan muchas heridas por cerrar.

Rectify’, creada por Ray McKinnon, es un drama al uso, que cuenta una historia poco apasionante, pero que es en ritmo y fondo donde quiere marcar diferencias. Un ritmo pausado, como corresponde al pequeño pueblo de Georgia escenario de la historia. La lenta integración del liberado a su familia primero y con los demás vecinos posteriormente, dota de un crudo realismo que el espectador debería agradecer, sino fuera porque esa espesa tensión dramática no aporta nada digno de conmover o llamar la atención.
Daniel Holden volviendo a socializar
El protagonista, el canadiense Aden Young, escenifica todo un catálogo de muecas, silencios y gestos que terminar por desquiciar y me recuerdan al británico Wentworth Miller (Michael Scofield, en ‘Prison Break’), pero sin mapas en la espalda, ni fugas de prisión. Este presunto síndrome de ‘Forrest Gump’ que invade al protagonista intenta poner sobre la mesa cómo se debe sentir alguien que ha burlado en el último momento la inyección letal y, que de repente, vuelve a la vida que dejó siendo joven. Obviamente todo ha cambiado, incluso su familia, cuyo lazo más sólido es el que le ofrece su hermana Amanda (Abigail Spencer).       
Abigail Spencer, lo mejor de 'Rectify, sin duda
Abigail Spencer es lo mejor de la serie, con diferencia. La actriz despeja las dudas que puede ofrecer una belleza que brilla en demasía, pero que se ve acompañada por un dominio perfecto de pasión y contención.  Abigail no sólo enamoró a  Don Draper, como maestra en ‘Mad Men’, en un inocente baile escolar de primavera. Allí se convertía en la madre de todos los clichés de ensoñaciones paternas, pero entreveíamos mucho más. Algo que en ‘Rectify’ sale a la luz. Tendremos más noticias de Abigail en un futuro. Seguro.
 
Hasta Don Draper sabía del potencial de Spencer 
Salvamos también de un conjunto de interpretaciones romas al padrastro de Daniel, Bruce McKinnon, quien en las no demasiado pródigas escenas en las que aparece hace un trabajo más que digno. También es reseñable J. Smith-Cameron, en el papel de madre. Notable actriz, que se ve perjudicada por un papel en un principio atractivo, la madre protectora con sentimientos encontrados respecto a su hijo, pero que un guión torpe se encarga de deslavazar. 
J. Smith-Cameron como Janet
Rectify’ se gusta demasiado y al final se convierte en un objeto de contemplación pesado. Repartido en sólo seis capítulos (menos mal) prescinde de esquemas tipo, lo cual es a la vez valiente y un suicidio con según qué público, pero cuya cadencia me hace obviar todo lo bueno que aporta. Ese dejar de lado la verdad para centrarse en sentimientos y sensaciones, como sexo, miedo, celos, envidia o violencia, es novedoso. También es de aplaudir una fotografía sobresaliente y unos créditos estupendos. Todo insuficiente, para una ‘Rectify’ donde aún sigo esperando que Daniel Holden salga de su ensimismamiento y nos de algo más.  

   

    

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